Capítulo 98
Brienna
Al entrar, él cierra la puerta y me lleva hasta la cama, sentándome allí, suelto una queja cuando sus brazos se alejan, pero él se sienta a mi lado. Le tomo la mano casi de inmediato.
—Esa ropa es hermosa.
—¿No crees que es mucho? Y sé sincero.
—He sido sincero, te acabo de decir que es una prenda muy hermosa. Imagino que como el resto que hay abajo, ¿qué tanto compraste?
—Tanto como tu hermana quiso.
—Eso suena a demasiado.
—No fui tan inocente, lo admito. Me dejé llevar