Narrado por Brienna
Sentí sus manos, ese agarre en el brazo, dedos hundiéndose en mi piel como si ya me tuviera de nuevo.
El terror me recorrió las venas como hielo líquido, quemando por dentro. Las lágrimas me nublaron la vista al instante, calientes, cayendo sin control por mis mejillas. Su toque me asqueaba, me revolvió el estómago de golpe. Ese olor suyo, fuerte, dominante, alfa puro, inundándome, rodeándome, metiéndose en mi nariz hasta ahogarme. Su presencia era una pared, pesada, aplastan