Narrado por Lucan
Por fin lo tenía. El origen de las fotos. No me costó tanto como pensé.
El sobre anónimo era una provocación, pero el papel tenía rastros: una imprenta pequeña en una ciudad al sur, un tipo que cobraba en efectivo y no preguntaba. Un par de llamadas, un favor de un contacto en seguridad, y ahí estaba: el pueblo perdido donde mi omega se escondía.
Amahia Rivers. Qué nombre tan estúpido. Ella era Brienna. Mi Brienna.
No perdí tiempo. Mi esposa tenía ojos en todas partes, espías