Annie se levantó de su asiento con una sensación de angustia que apenas lograba disimular. No esperaba aquel cambio de último momento. Mucho menos justo cuando Thomas y ella finalmente habían hablado sobre su futuro juntos. De manera casi instintiva, lo buscó con la mirada entre las mesas, la tarima y el movimiento de invitados, pero no lo encontró.
¿Dónde estás mi amor? Pensó mientras recorría el salón una vez más, con más atención, pero no estaba.
Anthony, ajeno –o quizás no tanto– a lo qu