Minutos después, Thomas fue hasta el bar. Se acercó a la barra donde Jimmy lo esperaba y tomó asiento.
—Pensé que no vendrías.
—No quiero hablar de eso —dijo levantando la mano y llamando al bartender—. Un trago de wiskhy doble.
—En seguida señor.
—¿Lograste conseguir tu teléfono?
—Sí. —respondió con hostilidad—. Ya te dije que no deseo hablar de eso.
—Bien como quieras —dijo elevando ambas manos en señal de paz.
Thomas comenzó a beber con más rapidez de la habitual, como si quisi