Claudia seguía mirando a Mateo completamente sorprendida. El parecido con Adrián cuando era pequeño era demasiado evidente como para ignorarlo. Pero entonces sus ojos se movieron lentamente hacia Sofía, que permanecía escondida a medias detrás de Valeria, observándola con curiosidad. La expresión de Claudia cambió por completo.
Se suavizó. Con una pequeña sonrisa cálida, le extendió la mano a la niña.
—Ven aquí, querida…
Sofía dudó apenas un segundo y levantó la mirada hacia Valeria, buscando p