Capítulo XVI: En el descubrimiento, el enemigo se desenmascara.
Duff.
Aun no podía parar de reírme, cada vez que recordaba cómo, mo bhan-dia nymph, se había puesto porque le hable en gaélico, sentía que reventaba de la risa. Mi dama es muy sensible, fácil de excitar, en todos los sentidos. En la noche que pasamos juntos me encargue de memorizar todo aquello que hacía que, ella perdiera el control y se entregara sin reservas.
Pero también me había gustado la mujer fuerte, con fuego en la mirada y desafiante que, se me había enfrentado, cuando creía que la est