Capítulo XV: Tengo que controlarme.
Cathaysa.
Aun no podía creer que Duff hubiera dejado que su sobrina hubiera pasado la noche con mi hermano. A raíz de lo que pasó ayer, Duff y yo tuvimos nuestro primer desencuentro, si se puede llamar eso, a que, tras la discusión, yo le cerrara la puerta en sus narices, tras decirle unas cuantas palabras en español, muy poco apropiadas para una dama, como hubiera dicho mi madre.
Y que él me hubiera hablado en gaélico, otras que aún tenía que traducir que, sin la ayuda de la atareada Mary, no