Capítulo XVII. El príncipe, la princesa y el caballero.
Howard.
Sabía que mientras veíamos las imágenes de Cathaysa Bencomo delante de la puerta de su habitación junto a la alimaña de William Sinclair, tendría que controlar, en más de una ocasión, a Duff para que no se presentara en esa habitación y arrastrara a William fuera de su hotel y lejos de su prometida.
Era la primera vez que veía a mi jefe y amigo, enganchado con una mujer. Su madre le había dejado una marca psicológica muy grande, durante años su terapeuta había intentado que lo superase,