Capítulo XXX. El pasado del highlander
Cathaysa.
Me encontraba inmovilizada, el cuerpo no me respondía, y todo estaba oscuro, de repente sentí un contacto cálido, un contacto conocido, en mis labios, duró más de lo normal y me sentí segura, protegida, comencé a escuchar los sonidos a mi alrededor. Pero algo me impedía abrir los ojos, moverme y hablar, estaba como encerrada en mi cuerpo, el cual me instaba a dejarme llevar, a permanecer así, estática, tranquila, para que nada me afectara. Cuando comencé a ceder a esa sensación, una vo