Mundo ficciónIniciar sesión—No hay microondas en este lugar —habló Adrien con irritación, apenas entró en la habitación.
—Está bien, me lo comeré así —respondí divertida mientras acariciaba los rizos claros de mi bebé.
—¿Necesitas ayudas? —preguntó Adrien, a la vez que me tendía los brazos.
—Estoy bien, déjalo que se alimente







