Mundo ficciónIniciar sesiónCamelia.
A medida que escuchaba al padre de Adrien hablar, mi corazón se encogía, el escozor y los jalones en mi episiotomía pasaron a ser secundarios, toda mi concentración estaba en la dolorosa historia de Estela y lo que había vivido todos estos meses. Solo de recordar su voz alegre y la esperanza que irradiaban sus palabras cuando se casó… mi alma se destrozaba.
Me costó mucho entender los motivos detr&aac







