Mundo ficciónIniciar sesiónCamelia.
Gracias a los analgésicos que me habían administrado después del parto, mi cuerpo no estaba tan adolorido, aunque sí me sentía agotada, me costó abrir mis parpados pesados y exponer mis ojos irritados. Solo quería dormir y de no ser por un ligero chillido, no los habría abierto.
—¿Quién es lo más hermoso? ¿Quién? —mi esposo jugaba con nuestra bebé







