Mundo ficciónIniciar sesiónMis palabras fueron espuma entre las olas, y muchas otras se perdieron entre el viento y el pánico. No había espacio para nada que no fuera él. Adrien, con su cuerpo temblando y su fuerza menguando, me señaló el bolsillo de su pantalón. Allí encontré un estuche pequeño, misterioso y conocido, él mismo de dónde sacó su pastilla aquella vez en la playa.
Lo abrí temblando y, entre l&aa







