Mundo ficciónIniciar sesiónPara cuando al fin a salimos del agua, y agotados tocamos la plataforma de cemento, de vuelta a la tierra firme bajo nuestros pies. El viento nos golpeó con fuerza y nos hizo a tiritar por el frío.
Observé a Adrien y a sus carnosos labios palidecer hasta alcanzar una tonalidad azulada. Él también se estaba congelando. Por suerte, en agradecimiento a su solidaridad con las “propinas” y siempre pagar de más, el







