Mundo ficciónIniciar sesiónA medida que salíamos del estacionamiento, el frío aire salobre que venía más allá del océano pacífico, nos envolvió. Caminamos por un extenso puente de concreto, que ardía bajo nuestros pies, entre voces que ofrecían pescado fresco y camarones aún brillantes por el agua y la sal.
El sol caía picante sobre nuestra piel, abrazador, derritiéndonos hasta los pensamientos, mientras el v







