«A veces lo que inicia como una gran locura se convierte en lo mejor de la vida.»
MÍA
Joaquín logró convencerme para quedarme en su apartamento, alegando que ayer perdimos la tarde juntos, que quería recompensarme y que me dejaría muy temprano en la mañana en mi casa para poder alistarme para ir a la universidad. No pude negarme. O, mejor dicho, no quise.
La cena en la casa de sus padres ha sido fenomenal. Son personas encantadoras y me trataron muy bien; en ningún momento me sentí analizada, ni