ALGUIEN NECESITA CUIDADOS.
Lyra guardó silencio. A veces, en su mente no predominaba tanto la idea de que él recuperara su reino.
—¡Sí! Quiero gobernar contigo —exclamó Samuel, emocionado, lanzándose a abrazar a Kael. Sofía, en cambio, como hermana mayor, se mostró más mesurada.
—No digas tonterías, hermano. Mejor vamos a lavar los platos. Lyra debe de estar agotada —dijo con firmeza, sacando a Lyra de sus pensamientos.
—No, pequeña, no es necesario. Yo puedo hacerlo —respondió Lyra con una sonrisa, pero Sofía insisti