—¿Puedo saber dónde estabas?
La madre de Patricia miraba de manera acusatoria a su hija, esperando una respuesta.
—Fui a verla, quería que retirara la denuncia.
—Ella se negó a hacerlo, obviamente —la interrumpió la mujer.
Patricia se sentó en el sofá, había fracasado.
—¿Cómo lo sabes? Eres adivina o algo parecido.
—Eras la amante de su exmarido, vives en su mansión y estás gastándote su dinero, fuiste una maldita, obviamente, no va a ayudarte por más que le supliques, eres estúpida o está