Mundo ficciónIniciar sesiónLeonardo
Llevamos exactamente cuarenta minutos fingiendo, y Renata actúa tan bien que casi me lo creo yo.
Entramos del brazo a la mansión de mi padre, ella con un vestido color vino que le sienta como una amenaza y una sonrisa de portada de revista, y desde el segundo en que cruzamos la puerta se transforma. Se ríe de los chistes malos de los socios, le toca el brazo a las esposas, me mira a mí cada tanto con una dulzura tan per







