CAPÍTULO 18
Anne se abrazó a sí misma en busca de un poco de calor, en el cielo comenzaban a despuntar los colores del alba y ella no había logrado dormir ni un poco, por eso tomó la decisión de salir y sentarse junto a los centinelas que se encuentran en el pórtico. Lían dijo que la aparición de esos lobos a los que llamó malditos son un mal presagio, que lo mejor para ella era que se quedara en la cabaña bajo la protección de Zven y Scott. También dijo que esperaba que, aunque fuese por esa única vez, no