NO PUEDES NEGAR LA VERDAD
Tatiana se quedó perpleja cuando escuchó a Alexei decir “mi hijo”.
―¿Qué?
Ella intentó balbucear una respuesta, pero Alexei le cortó de inmediato.
―Y no intentes negarlo. No puedes negar la verdad.
Se apartó de ella y fue al escritorio para tomar la prueba de paternidad. Tatiana miró la hoja con nervios y luego se puso furiosa.
―¡¿Cómo te atreves?! ―gritó.
―Me atrevo porque no iba a dejar que me engañaras, Tatiana. Ese niño tiene mucho de mí; no hacía falta esto.