C97-MIS MUJERES.
C97-MIS MUJERES.
La sala se quedó helada y, de pronto, Clarissa se echó a reír.
—¿Y qué van a hacer, ah? —bufó, limpiándose una lágrima de risa con el dorso de la mano—. ¿Meterme presa porque tu princesita chillona lo dijo? —miró a Leah con desdén—. No tienen cómo probar nada. No hay cámaras, no hay testigos, no hay nada. Solo su palabra contra la mía. Y tú, Aaron, siempre has sido un hombre de lógica. Así que sin pruebas... yo gano.
Rachel contuvo el aliento, pero Aaron... simplemente chasqueó