C183-¡ANGELO, QUÉ DELICIA VERTE!
The Palm Court brillaba como una joya viva.
Oro, negro, mesas perfectamente alineadas, violines en vivo llenando el aire con una música suave que se deslizaba entre las conversaciones de los cien invitados que había.
Aaron y Rachel estaban en la mesa siete, cerca de la ventana. Él llevaba un esmoquin impecable; ella, un vestido que parecía haber sido hecho solo para provocar miradas… sobre todo la suya.
Porque se inclinó apenas hacia ella, lo justo para que nadie más escuchara.
—Ese vestido debería venir con una advertencia —murmuró cerca de su oído—. Algo como no usar cerca de tu esposo después del segundo champán.
Rachel reprimió una sonrisa y le dio un leve golpe con el codo.
—Compórtate —susurró—. O te quito la copa.
—Oh, cuánta crueldad doméstica —respondió divertido—. Además, no he dicho lo que pienso hacer cuando te lo quites.
Rachel giró el rostro hacia él, fingiendo severidad.
—Una palabra más y no bebes nada el resto de la noche.
Aaron levan