C185- ¿QUÉ HICE?
Aurora levantó la mirada del espejo, sus ojos estaban rojos y las mejillas manchadas de rubor y lágrimas.
La mujer en la puerta era Rachel.
No sonreía con lástima. No la miraba como a una niña malcriada. La miraba como a una guerrera que acababa de perder una batalla… pero no la guerra.
—Hola —dijo Rachel, cerrando la puerta tras de sí—. ¿Estás bien? Vi lo que pasó.
Aurora tragó saliva. Intentó enderezarse.
—Estoy perfectamente.
Rachel se acercó, no demasiado, pero sí, lo suficiente.
—No, no lo estás —dijo, suave—. Y no pasa nada.
Se acercó al dispensador de toallas, sacó dos, las humedeció con agua fría y se las ofreció.
—Toma. Para los ojos. Y para la frente, la adrenalina te hace arder por dentro.
Aurora dudó… pero las tomó, entonces Rachel se apoyó en el lavamanos, a su lado.
—Isolde Van Derlyn es una perra resbalosa —dijo, como si comentara el clima—. Hace dos años le hizo lo mismo a la esposa de un ministro en París. Solo que usó un tenedor.
Hizo una pausa. Sonr