50. 20 días en coma
Durante los días siguientes, Amelia no se separó de Cristóbal ni por un instante. Pasaba los días enteros a su lado y lo cuidaba como nunca nadie. Todo el personal médico estaba asombrado por su ardua dedicación.
— Sabía que iba a encontrarla aquí — le dijo una enfermera una tarde —. Le traje este libro. Seguro acabó ya el otro, ¿verdad?
Amelia sonrió.
— Sí, y creo que a Cristóbal le ha gustado la lectura — pues todas las noches, se sentaba a la orilla de la cama y se devoraba páginas enteras ha