Angela se quedó anonadada. Había dado por hecho que, ya que se trataba de un evento tan importante para la industria tecnológica, Alex había decidido acudir y Lia lo había acompañado. ¿En serio Dante se había tomado tantas molestias por ella…?
–Ya veo que seguiste mi consejo cuando te dije que merecería la pena tener más de una cita con Dante, es un buen hombre Angela.
–¿De qué lado estás?
–Del tuyo, por supuesto. ¿Sabes? La verdad es que nunca me gustó
Carlos.
–¿Y me lo dices ahora?– preguntó