Paciencia, Dante. Espera el momento adecuado para atacar.
“Eso es lo que me encanta de toda esta historia” comenta, girando los dedos en el aire. “Es una pequeña historia tan enredada. Una enmarañada red. Si lo viera en una película, pensaría que es inverosímil. Sin embargo, aquí estamos. Tú y yo. Los dos”.
Suspiro, ya harto de los soliloquios de este hombre para detenerme. “Hablas demasiado, mudak”.
Se ríe, aunque no hay humor en ello. “Solo estás frustrado porque no sabes la verdad. Solo tien