Nadie sabe lo que tiene. Capítulo 24: La noche de luna de miel.
El mundo se desvaneció para Angus mientras sus labios se unían con los de Leonor, su boca se movió con ímpetu recorriendo cada recóndito lugar de su boca, bebiendo de su sabor y embriagándose con él.
La música iba in crescendo a su alrededor, en perfecta armonía con la tempestad que se desataba en su interior.
Era una sensación sublime; el tiempo había dejado de existir, se le olvidó que era una actuación para la gente, había caído en la trampa de sus propias emociones, en ese momento solo e