STEVEN
Estoy desayunando en el salón de la suite cuando se me une Alan.
—Buenos días, jefe, ¿cuál es el programa del día? —me da una palmadita en el hombro y se sienta a mi lado.
Llena el plato de huevos y bacón y se sirve un zumo de naranja.
—Todas estas calorías a primera hora de la mañana, ¡son veneno para las arterias coronarias! —Debe darse cuenta de que ya no estamos en la veintena con el metabolismo funcionando a mil.
—Piensa en tus coronarias, estás estresado y el estrés es peor que la