STEVEN
—Ah... ¿ahora es tu hijo? —grita mientras corre a abrir la puerta del baño, encerrándose dentro.
—¿Olivia estás bien?
—Sí... he tenido una emergencia —continúa hablando en voz alta.
—Mira que te oigo... estoy detrás de la puerta —le digo sonriendo.
—De acuerdo, pero no escuches...
Espero a que salga del baño y la invito a sentarse, me gustaría abrazarla y hacerle saber lo mucho que la he echado de menos, pero sé que aún es prematuro.
—Olivia, escúchame —vuelvo a sentarme en el sillón, mi