Mundo ficciónIniciar sesiónKATIA VEGA
Llegué a casa abrumada, no recordaba cuántos vestidos me había probado y la repentina ansiedad que invadió a Rosa por abandonar no solo la «boutique» sino también el centro comercial, hizo que llegara a casa antes de lo previsto.
Subí las escaleras y al abrir la puerta vi a mi bebé dormido, estaba tomando su siesta







