Mundo ficciónIniciar sesiónMARCOS SAAVEDRA
Desperté más tarde que de costumbre y me lamenté, pues había tenido el sueño más dulce. Si cerraba los ojos aún podía ver el hermoso rostro de Stella. Sus palabras vibraban en mis oídos, así como la promesa que jamás me pudo hacer en la realidad. Esa era la manera en la que me imaginé una vida, luchando con ella, criando juntos a Emilia.&n







