LISA GALINDO
Corrí hacia la entrada, pasando por un lado de Héctor, entonces vi a una criatura de cabellos rojos y ojos azules. Si acaso tenía quince años tal vez. Tenía una mirada gentil y parecía apenada por tener la atención de todos en ella.
—Soy…
—Sabemos quien eres —atajó Héctor entornando los ojos.
—Bien, eso ahorra mucho tiempo. Solo quería informarles que todo acabó. En unos minutos todos los noticieros hablarán de la muerte del carnicero de Jalisco y el incendio que terminó con tod