LISA GALINDO
—¿Conoces al señor Vega? —preguntó Tony en cuanto nos alejamos.
—Sí, hace algún tiempo yo… hacía reportajes de él —contesté mientras mi corazón ardía.
—Vaya… Dicen que él y su hermana han levantado el viñedo familiar y ahora son una empresa consolidada y fuerte. —Parecía admirarlo y eso me comenzó a molestar.
—¿Podemos cambiar de tema? —inquirí con una sonrisa fingida que no pude sostener por mucho tiempo.
—Bien, ¿te parece si… nos alejamos un poco de toda esta gente? —Me tomó d