Mundo ficciónIniciar sesiónMARCOS SAAVEDRA
Después de esa maldita visita, tuve que refrescar mi rostro en el baño, me sentía abrumado y nervioso. Lo que más me preocupaba de todo esto era perder a Katia.
En cuanto me vi al espejo noté una mancha carmín en el cuello de mi camisa. ¡Stella! ¡Ella había puesto ese labial ahí! Lleno de rabia me quit&e







