LA AMANTE VIRGEN. CAPÍTULO 50. La sentencia
LA AMANTE VIRGEN. CAPÍTULO 50. La sentencia
El escándalo en la sala se volvió insoportable, tanto que casi no podía escucharse ni la voz del asistente del juez pidiendo orden. Pero en el mismo instante en que el juez, con su gesto imperturbable, golpeó violentamente el mazo contra la madera, la sala entera contuvo la respiración. Todos los ojos estaban puestos en él, excepto los de Callie, que parecían a punto de desorbitarse del pánico.
—La corte ha tomado una decisión —anunció con su voz grav