LA AMANTE VIRGEN. CAPÍTULO 34. Siempre voy a estar aquí
LA AMANTE VIRGEN. CAPÍTULO 34. Siempre voy a estar aquí
Había un instinto ahí, un sexto sentido diseñado para percibir el peligro y en aquel momento Blake lo tenía más desarrollado que nunca. Apenas Charlotte dio el primer paso fuera de la cama él abrió los ojos, pero no se movió ni un milímetro.
La vio soltar lo que quedaba de su vestido, que cayó al suelo, y caminar hacia la puerta de la cabaña en el más absoluto silencio, como si fuera un fantasma, con nada más que aquella ropa interior oscu