CAPÍTULO 80. Una leona y su presa
CAPÍTULO 80. Una leona y su presa
Los murmullos se levantaron en aquella sala de juntas, las imprecaciones y el miedo, porque aquella era una declaración terrible. El único que ni siquiera se movió fue Scott, porque ya estaba bastante seguro de que algo como eso iba a suceder.
El Grupo HHE tenía seis accionistas menores, más Alberto, que contaba con el catorce por ciento de la empresa y era el tercer mayor accionista, después de Scott y ahora, por supuesto, Alejandra.
—!Pero ¿qué está diciendo?