Mundo ficciónIniciar sesiónLa pelea entre los dos Ulfhednars empezaba a alargarse más de la cuenta.
La espalda desnuda de Gydeon golpeó el grueso tronco de un fresno mientras que los fuertes brazos de Keerd le impedían moverse.
-¿¿SE PUEDE SABER QUE TE PASA??- gritó Gydeon –¡¡ Como has podido…forzarle!! ¡¡Eso no es propio de nosotros!!-
Con un rugido, Keerd cambió, aunque solo fueron unos segundos, el color de sus ojos.
-Le vas a decir a mi esposo que no puede quedarse en tu casa- masculló Keerd







