Mundo ficciónIniciar sesión-Deja de comportarte como un imbécil y ve a hablar con tu esposo, Keerd-
Quién dijo aquello no fue otro que Gydeon. Ambos ensayaban todo tipo de ataques. Desde meros puñetazos hasta feroces patadas.
-No voy a ir a tu casa- escupió a Gydeon.
-Pues él tampoco es que quiera ir a la tuya- desdeñó el castaño oscuro.
Keerd lo fulminó con su mirada. Durante la noche de ayer, frustrado y solo, había empezado a darle vueltas a su problema. Aún seguía, poco o nada, convencido. Y







