Valeria llegó a la clínica con una mezcla de nerviosismo y determinación. En la sala de espera, se encontró con Guillermo, quien estaba acompañado por Natalia. La atmósfera era tensa, ya que Natalia, tras enterarse de que Valeria iba a hacerse la prueba, no quería separarse de él ni un instante.
—Hola —saludó Valeria, intentando mantener la compostura.
—Hola, Valeria. Agradezco que hayas venido —respondió Guillermo, consciente de la gravedad de la situación.
—No tienes nada que agradecer, todo