Los invitados comenzaron a retirarse, completamente confundidos y sorprendidos por la inesperada aparición de Isabel. Valeria, devastada, se sintió atrapada entre la revelación y el caos emocional que la rodeaba. Su mente giraba en torno a una sola idea: Laura.
—Voy a subir a la habitación de Laura —anunció Valeria, con la voz entrecortada—. Ella debe estar muy confundida. Además, ustedes tienen mucho de qué hablar —dijo, dirigiéndose a Isabel y Guillermo.
—Es mejor que estés con Laura —respon