Días después, Laura se encontraba en la mansión, rodeada de un ambiente cálido y familiar, Guillermo había hecho todo lo posible porque su hija estuviera rodeada de mucha tranquilidad ya que de eso dependía su recuperación.
Valeria estaba a su lado, atenta a cada uno de sus movimientos, sintiendo una mezcla de alegría y ansiedad por la recuperación de su hija. La operación de médula había sido un éxito, y la salud de Laura mejoraba día a día, lo que llenaba a Valeria de esperanza.
Valeria