Guillermo se quedó paralizado, sintiendo que el aire se le escapaba. La amenaza de Natalia resonaba en su mente, y la idea de perder a Laura lo aterraba.
—Haz llegado demasiado lejos Natalia, jamás pensé quefueras capaz de acorralarme de esta forma.
—Y yo jamás pensé que me fueras a cambiar por esa mujercita insignificante, y quiero que te quede claro que eso jamás lo voy a permitir.
—¿Y qué vas a hacer para impedirlo?
Natalia lo miró fijamente a los ojos mientras le decía de forma determi