La noche se había instalado en la mansión, envolviendo cada rincón en un silencio tenso. Valeria, con el corazón aún agitado por el mensaje de Guillermo, sintió que la cocina se convertía en un refugio incierto. Mientras preparaba la cena de Laura, sus pensamientos se desbordaban como la pasta que hervía en la olla.—¿Qué significa este mensaje? ¿Por qué me escribe esto y no me dice lo que realmente está pasando? Debo hablar con él, para que me diga la verdad. Se que algo me está ocultando. —mur