CAPÍTULO 75
Tras la discusión en la sala de juntas Alexander y Lucía no se habían vuelto a hablar directamente. Alexander, con la mandíbula apretada y la mirada fija en los informes, guió al señor Navarro y al contador Estrada por los departamentos clave, cumpliendo con la transparencia prometida.
Lucía lo acompañó físicamente, pero su mente era un caos de alarmas. En cuanto el reloj marcó la hora en que los auditores cerraron sus carpetas por ese día, ella no esperó a las despedidas protocolar