CAPÍTULO 71
Mientras observaba a lo lejos la silueta de Lucía junto al arroyo —sin saber que ella acababa de ser blanco del veneno de Elisa—, un pensamiento inusual cruzó la mente del magnate. Por primera vez en años, no estaba pensando en términos de dividendos, sino en la vitalidad que esos niños habían inyectado en su monótona existencia.
Alexander se acercó al grupo de niños que terminaban de recoger sus pertenencias. Mateo y Sofía estaban sentados sobre un tronco, observando con una mezcl