CAPÍTULO 62
Victoria Navarro estaba apoyada contra una barandilla de madera, observando a Alexander con una sonrisa que pretendía ser lánguida pero que denotaba una desesperación mal contenida.
Alexander se detuvo y la miró de arriba abajo con una ceja alzada, su paciencia ya mermada por el incidente de la tienda de campaña.
— Victoria, ¿qué haces exactamente en este lugar? —preguntó Alexander con voz seca—. No recuerdo que este campamento fuera parte de tu agenda social ni la beneficencia de h