CAPÍTULO 146
Sofía y Benicio se acercaron a la mesa de Mateo.
— ¿Quieres algo de beber? —preguntó Benicio a su prima, alzando la voz para hacerse escuchar sobre un remix de música electrónica.
— No, no —negó Sofía rápidamente, sacudiendo la cabeza—. Voy manejando y sabes que tengo que ir hasta la finca. Es un viaje largo y la carretera de noche es oscura.
Mateo, que los había estado observando en silencio, dejó su cerveza sobre la mesa y se acercó a ellos. Su instinto protector de hermano mayor